Algo diferente y todavía desconocido
para distrutar en Buenos Aires.
Dan Perlman, un chef de renombre newyorkino, abrió
las puertas de su casa a siete de nosotros
ofreciéndonos una experiencia gastronómica única,
personal, eclectica y mucho mas atrevida que las
propuestas en restaurantes tradicionales.
No conocía su dirección, ni es
posible encontrarla en ningun lugar.
Contactamos por email para la
reserva y me pregunto sobre mis aficiones e idiomas
supongo para mejor combinar a los invitados, en una
cena, que al fin y al cabo se realiza en su hogar y
de la que el seria el anfitrión
Solo en ese momento, me confió su dirección con la
promesa de no compartirla con nadie, ni preguntara a
los vecinos por “la cena secreta”
Dan, vive con Henry, nuestro otro
anfitrion, en un precioso “departamento” en Recoleta
con dos patios interiores bellamente decorados que
refrescaban esa noche veraniega
Fui la primera en llegar, y me
recibió con una sonrisa calida que prometía una
noche entre amigos. La casa emanaba un aroma
riquisimo a especias y flores y la música suave y
luces de velas creaban un ambiente muy acogedor.
La mesa ya estaba preparada de
manera exquisita. Estanterías con libros y vinos
cubrían las paredes. Una combinación perfecta!
Poco a poco llegaron el resto de
comensales cada uno de un lugar y edades diferentes.
En su mayoria viajeros con interesantes historias
que compartir.
Degustamos hasta cinco platos
cocinados por Dan en la cocina de su casa,
armonizados con los mundialmente afamados vinos
locales de Mendoza cuidadosamente elegidos. La
conversación era interesante y cosmopolita, relajada
y estimulante a la vez, y entre plato y plato, Dan
nos ilustraba con características de sus
ingredientes, o cualidades de los vinos.
Toda la experiencia me hizo sentir
muy especial y parte de un “club” muy privilegiado.
Altamente recomendado !